
Tipos de camillas médicas y cuándo usar cada una
junio 16, 2026Las camas hospitalarias son equipos de mobiliario clínico diseñados para sostener, posicionar y movilizar a un paciente durante su hospitalización, recuperación o cuidado en casa. A diferencia de una cama convencional, incorporan secciones articuladas, barandas de seguridad, ajuste de altura y, en los modelos más avanzados, motores eléctricos y respaldo de energía. Elegir la adecuada depende de tres factores: el tipo de paciente, el nivel de atención (hospitalización general, UCI, pediatría, hogar) y el presupuesto de la institución.
Aquí explicamos qué tipos de camas hospitalarias existen, para qué sirve cada una y qué características deben revisar las clínicas, hospitales y familias antes de comprar.

¿Qué son las camas hospitalarias?
Una cama hospitalaria es un dispositivo de mobiliario clínico construido para uso prolongado y exigente: soporta el peso del paciente, permite cambiar su postura sin esfuerzo del personal y facilita procedimientos como la alimentación, la higiene, la administración de medicamentos o la reanimación.
Sus elementos básicos son la estructura (normalmente tubo de acero cold rolled con acabado en pintura electrostática en polvo o, en líneas especializadas, acero inoxidable 304), el tendido o superficie dividido en secciones móviles, los cabeceros y pieceros, las barandas de seguridad y el sistema de movimiento (manivela mecánica, neumático, hidráulico o eléctrico). En nuestras referencias, la capacidad de carga habitual va de 150 kg a 220 kg según el modelo, y las camas de adulto manejan dimensiones internas cercanas a 1,93 m de largo por 0,90 m de ancho.
La diferencia esencial frente a una cama doméstica es la articulación. Las camas hospitalarias adoptan posiciones clínicas estandarizadas —horizontal, Fowler, semi-Fowler, sentado, flexión de rodillas, Trendelenburg— que son terapéuticas: ayudan a respirar mejor, prevenir úlceras por presión, mejorar la circulación o intervenir en una urgencia.
Partes de una cama hospitalaria
Tubo de acero cold rolled (o inoxidable 304) con pintura electrostática.
Superficie en 3 o 4 secciones para las posiciones clínicas.
Abatibles en ABS, telescópicas o tipo corral en pediatría.
Paneles en melamínico, acrílico o ABS desmontable.
Manivela, neumático, hidráulico o eléctrico (hasta 4 motores + UPS).
Ruedas con freno, atril doble, ganchos de drenaje y soporte de oxígeno.
Funciones de las camas hospitalarias
Más allá de “acostar” al paciente, una cama hospitalaria cumple funciones clínicas concretas:
- Posicionamiento terapéutico. Las secciones articuladas permiten elevar el respaldo (Fowler y semi-Fowler) para facilitar la respiración y la alimentación, o flexionar las rodillas para aliviar la zona lumbar.
- Prevención de lesiones. El cambio de postura frecuente y el ajuste de altura reducen el riesgo de úlceras por presión en pacientes encamados y protegen la espalda del personal asistencial.
- Seguridad. Las barandas —telescópicas, abatibles en ABS o tipo corral en pediatría— evitan caídas. Las ruedas con freno o bloqueo centralizado fijan la cama durante los procedimientos.
- Movilidad. Las ruedas permiten trasladar al paciente entre áreas sin pasarlo a una camilla, y la quinta rueda direccional (presente en los modelos de mayor gama) mejora la maniobrabilidad en pasillos estrechos.
- Soporte a la urgencia. En cuidados intensivos, funciones como la posición Trendelenburg, la silla cardiaca, la posición CPR y el respaldo UPS ante falla eléctrica son determinantes para la atención crítica.
- Soporte de accesorios. Atril doble para sueros, ganchos para bolsas de drenaje y soporte para bala de oxígeno integran en un solo equipo lo que el paciente necesita junto a su cama.
¿Qué tipos de camas hospitalarias hay?
No existe una única “cama hospitalaria”: el mercado se organiza por el mecanismo de movimiento y por el uso clínico. Estos son los tipos principales que se fabrican:

Camas mecánicas
Son las camas de accionamiento manual mediante manivela. El operario gira una o varias manivelas para elevar el respaldo, flexionar las rodillas y, en los modelos con ajuste de altura, subir o bajar todo el tendido.
Son la opción de mayor rotación porque combinan durabilidad y un costo más accesible que las eléctricas. Resultan ideales para hospitalización general, salas con alta ocupación y dotación a gran escala. En nuestra línea, referencias como la cama mecánica con paneles en ABS y barandas abatibles ofrecen diferentes posiciones y cambio de altura por manivela, con capacidad de hasta 220 kg, ganchos para drenaje y soporte para bala de oxígeno.
Camas articuladas eléctricas
En las camas eléctricas, los movimientos se accionan con un control de mando que activa motores silenciosos y protegidos contra fluidos. Según el modelo incorporan 2, 3 o 4 motores: a más motores, más funciones independientes (respaldo, piecero, altura, Trendelenburg).
Su gran ventaja es que el propio paciente o un solo cuidador puede cambiar la postura sin esfuerzo físico, lo que mejora la autonomía y reduce la carga del personal. Los modelos intermedios suman ajuste eléctrico de altura con 3 motores, y los avanzados incluyen autocontorno, Trendelenburg y Trendelenburg inverso. Muchas referencias incorporan respaldo UPS para seguir funcionando ante una falla eléctrica, barandas abatibles en ABS con descenso neumático y ruedas con freno.
Son la elección recomendada para hospitalización de mediana y alta complejidad, recuperación posquirúrgica y cualquier servicio donde la comodidad y la frecuencia de movilización sean prioritarias.
Camas pediátricas
Las camas pediátricas están diseñadas para niños y lactantes. Se reconocen por sus barandas altas tipo corral con sistema telescópico y seguro, que impiden caídas, y por dimensiones más compactas (alrededor de 1,50 m × 0,70 m).
Al igual que las de adulto, existen en versión mecánica (manivela), con ajuste de altura y en versión eléctrica para los servicios de mayor complejidad o cuidados intensivos pediátricos. Nuestra cama pediátrica eléctrica con paneles en acrílico combina la seguridad del corral con la comodidad del control eléctrico.
Camas de parto
Las camas de parto (u obstétricas) están pensadas para acompañar el trabajo de parto y el alumbramiento. Tienen una superficie en polipropileno dividida en secciones, con una tercera sección de recorrido lineal alternativo que facilita el parto, control eléctrico con varios motores y respaldo UPS. Incluyen accesorios obstétricos como perneras en aluminio, muñequeras ajustables y cubeta recolectora en acero inoxidable 304, además de colchoneta en cordobán lavable con espuma de alta densidad.
Existen también versiones íntegramente en acero inoxidable 304 para servicios que exigen máxima higiene, y versiones con bloqueo centralizado y quinta rueda direccional para entornos donde la cama debe movilizarse con la paciente.
Camas geriátricas
Las camas geriátricas atienden a adultos mayores y a personas con movilidad reducida, tanto en instituciones de larga estancia como en el hogar, cuando una familia cuida a un paciente postrado. Priorizan el ajuste de altura (para facilitar levantar y acostar a la persona sin lastimar al cuidador), las barandas de seguridad y un manejo sencillo.
Para uso domiciliario suelen preferirse modelos mecánicos o eléctricos de paneles en ABS, fáciles de limpiar y de operar por un familiar; para instituciones, las versiones eléctricas con cambio de altura y posiciones múltiples aportan más comodidad en el cuidado diario.
Camas ortopédicas
Bajo el término “camas ortopédicas” suelen agruparse las camas de alta especialización y las de cuidados intensivos, orientadas a pacientes que requieren posicionamiento preciso y soporte clínico continuo. Aquí entran las camas UCI eléctricas con 4 motores y respaldo UPS, que ofrecen funciones avanzadas como CPR, Trendelenburg, silla cardiaca, barandas abatibles con indicador de grados, ruedas de 6″ con bloqueo centralizado y quinta rueda direccional.
Mejores camas hospitalarias
No hay una “mejor cama” universal: la mejor es la que se ajusta al uso clínico y al presupuesto de cada institución. Para orientar la decisión, esta tabla resume los tipos según el escenario más frecuente, con base en nuestras referencias de fabricación.
| Tipo de cama | Movimiento | Capacidad de carga* | Uso ideal |
|---|---|---|---|
| Mecánica | Manivela (1–4 secciones) | 180–220 kg | Hospitalización general, dotación a gran escala, hogar |
| Eléctrica (2–3 motores) | Control de mando + ajuste de altura | 180–220 kg | Mediana complejidad, recuperación posquirúrgica |
| Pediátrica | Mecánica o eléctrica, barandas tipo corral | 150–200 kg | Pediatría, neonatos, lactantes |
| De parto / obstétrica | Eléctrica (3 motores) + accesorios obstétricos | 150–220 kg | Sala de partos, ginecobstetricia |
| Geriátrica | Mecánica o eléctrica, ajuste de altura | 180–220 kg | Larga estancia y cuidado domiciliario |
| UCI / ortopédica avanzada | Eléctrica (4 motores + UPS), CPR, Trendelenburg | 180–220 kg | Cuidados intensivos, áreas críticas |
*Rangos de capacidad correspondientes a las referencias MAFET de Industrias Medicol.
Características que debe tener una cama hospitalaria
Antes de comparar precios, conviene revisar que la cama cumpla con estos puntos:
- Estructura resistente. Tubo de acero cold rolled (o acero inoxidable 304 en líneas especializadas) con acabado en pintura electrostática en polvo, que resiste la limpieza frecuente y la corrosión.
- Capacidad de carga adecuada. Verifica que soporte el peso del paciente con margen. Nuestras referencias manejan de 150 kg a 220 kg según el modelo.
- Posiciones clínicas según el servicio. Como mínimo horizontal, Fowler y semi-Fowler; para áreas críticas, Trendelenburg, autocontorno y CPR.
- Barandas seguras. Abatibles en ABS con descenso neumático, telescópicas o tipo corral en pediatría, con seguro mecánico.
- Tendido higiénico. Superficie en lámina troquelada, ABS o polipropileno traslúcido, fácil de desinfectar; colchoneta en cordobán lavable.
- Movilidad confiable. Ruedas con freno individual o bloqueo centralizado; quinta rueda direccional en modelos de traslado frecuente.
- Accesorios integrados. Atril doble en acero inoxidable, ganchos para drenaje y soporte para bala de oxígeno.
- Cumplimiento normativo. El mobiliario debe ser compatible con los requisitos de habilitación de servicios de salud en Colombia (Resolución 3100 de 2019) y con la reglamentación sanitaria del INVIMA.
Beneficios de una buena cama hospitalaria
Invertir en la cama adecuada tiene impacto directo en la operación clínica y en la experiencia del paciente:
- Mejor recuperación del paciente. El posicionamiento correcto favorece la respiración, la circulación y la prevención de úlceras por presión.
- Menos carga física para el personal. El ajuste de altura y los motores reducen lesiones de espalda en enfermería y auxiliares.
- Mayor seguridad. Barandas, frenos y respaldo UPS disminuyen el riesgo de caídas y de interrupciones durante la atención.
- Durabilidad y bajo mantenimiento. Estructuras en acero con pintura electrostática y motores libres de mantenimiento alargan la vida útil del equipo.
- Higiene y control de infecciones. Superficies lavables y acero inoxidable facilitan los protocolos de desinfección.
- Adaptación al espacio. En Medicol fabricamos mobiliario hospitalario a la medida, ajustando dimensiones, paneles, colores y accesorios al servicio y al espacio físico de cada institución.
¿Cómo elegir la cama hospitalaria adecuada?
Para tomar la decisión, te recomendamos responder estas preguntas en orden:
- ¿Quién es el paciente? Adulto, niño, adulto mayor, paciente obstétrica o paciente crítico. Esto define el tipo base (general, pediátrica, geriátrica, de parto, UCI).
- ¿En qué servicio se usará? Hospitalización general, recuperación, UCI, pediatría, sala de partos o cuidado en casa. A mayor complejidad, más sentido tiene una cama eléctrica con funciones avanzadas.
- ¿Qué frecuencia de movilización requiere? Si el paciente debe reposicionarse muchas veces al día, la cama eléctrica reduce esfuerzo y errores.
- ¿Cuál es el presupuesto y el volumen? Para dotaciones grandes con presupuesto ajustado, las camas mecánicas ofrecen el mejor equilibrio; para servicios críticos, conviene priorizar referencias eléctricas y de UCI.
- ¿Necesitas adaptaciones? Medidas especiales, colores institucionales, logos o accesorios particulares. Aquí es donde un fabricante nacional con capacidad de personalización marca la diferencia frente a un equipo importado estándar.
Preguntas frecuentes sobre camas hospitalarias
¿Cuál es la diferencia entre una cama mecánica y una eléctrica?
La cama mecánica se acciona con manivela y depende de un operario para cambiar de posición; la eléctrica usa motores y un control de mando, de modo que el paciente o un solo cuidador puede ajustarla sin esfuerzo. La mecánica es más económica y robusta para dotaciones grandes; la eléctrica aporta comodidad y autonomía, ideal para mediana y alta complejidad.
¿Qué cama hospitalaria sirve para cuidar a una persona en casa?
Para el hogar suelen recomendarse camas geriátricas mecánicas o eléctricas con ajuste de altura, barandas de seguridad y paneles en ABS fáciles de limpiar. El ajuste de altura es clave para que el familiar pueda atender al paciente sin lastimarse la espalda.
¿Cuánto peso soporta una cama hospitalaria?
Depende del modelo. Las referencias de Industrias Medicol manejan capacidades de 150 kg a 220 kg; existen versiones reforzadas para mayor capacidad.
¿Puedo pedir una cama hospitalaria a la medida?
Sí. En Medicol fabricamos mobiliario hospitalario adaptado a las medidas, paneles, colores y accesorios que requiera la institución, algo que difícilmente ofrece un equipo importado estándar.



